Fernando Alonso afronta la temporada 2025 con Aston Martin en medio de expectativas moderadas y un panorama desafiante. A pesar de las esperanzas iniciales, la escudería británica parece destinada a pelear en la zona media-baja de la parrilla
Las ilusiones que se habían generado en torno a la nueva temporada de Fernando Alonso con Aston Martin se desvanecen. Antonio Lobato, periodista de DAZN, ha sido directo al explicar la situación real del equipo británico, que parece destinado a luchar en la parte baja de la parrilla. Aunque al inicio de la pretemporada se esperaba un paso adelante, la realidad muestra un panorama distinto. El monoplaza AMR25 no representa un cambio radical respecto al año anterior. Lobato ha señalado que la escudería ha enfocado sus esfuerzos en modificar el alerón delantero, uno de los puntos débiles del pasado.
El objetivo principal es lograr un coche más predecible y menos errático, facilitando así la puesta a punto en cada carrera. Pese a estas mejoras, el salto cualitativo parece insuficiente para competir con los equipos de cabeza. El rendimiento, según Lobato, dejará a Aston Martin en la batalla directa con Haas, Williams y posiblemente Alpine. A pesar de la esperanza que puedan generar situaciones excepcionales, como el inesperado podio de Alpine en Brasil la temporada pasada, confiar en milagros no es una estrategia sólida. La realidad que enfrentará Alonso se aleja de los podios soñados por sus seguidores.
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El reto de Alonso: mantenerse competitivo en medio de la lucha por la zona media-baja
Antes del inicio de los test de pretemporada, Lobato ofreció un análisis realista de lo que se avecina. “Será un año gris para los pilotos españoles. El gran cambio llegará en 2026”. Con estas palabras, dejó claro que las aspiraciones de Aston Martin para 2025 son modestas. Alonso, conocido por su determinación, deberá centrarse en objetivos realistas como entrar en la Q3 y sumar puntos valiosos en la zona media de la parrilla. Se espera que la lucha sea intensa, con mínimas diferencias entre los equipos del pelotón. Por ello, cada detalle en la configuración del coche podría marcar la diferencia entre terminar décimo o quedarse fuera de los puntos.
El desarrollo del AMR25 no ha contado con la influencia de Adrian Newey, un dato que Lobato confirmó durante las pruebas. Esta ausencia en la parte técnica refuerza la idea de que Aston Martin sigue sin encontrar la clave para dar un salto de calidad significativo. Sin un asesor de peso en la aerodinámica, el equipo ha centrado sus esfuerzos en corregir los errores del pasado más que en innovar radicalmente.
Una temporada de resistencia y aprendizaje en espera del cambio reglamentario de 2026
A pesar de las dificultades, Alonso afronta 2025 con la misma pasión que lo caracteriza. Sabe que la temporada no será fácil, pero su experiencia le permitirá sacar el máximo de un monoplaza limitado. La consistencia será clave, puntuar en carreras caóticas y aprovechar cualquier fallo de sus rivales directos marcará la diferencia a lo largo del año. Aunque los podios parezcan inalcanzables, la temporada puede ofrecer oportunidades en circuitos propensos a sorpresas.
Todo apunta a que Aston Martin utilizará esta campaña como preparación para el esperado cambio de normativa de 2026. La escudería busca llegar bien posicionada para ese nuevo ciclo, consciente de que los avances reales vendrán con las modificaciones técnicas que revolucionarán la parrilla. Mientras tanto, Alonso se enfrenta a otro año de lucha constante, donde la paciencia y la estrategia serán sus principales aliados para mantenerse en la pelea por puntos y no perder el impulso competitivo que siempre lo ha definido.