La eliminación de la Real Sociedad en semifinales de Copa del Rey ha favorecido a varios equipos de LaLiga, ya que al quedar fuera en el Bernabéu, las plazas europeas vuelven a repartirse por la clasificación
El sueño europeo de la Real Sociedad se desvaneció en el Santiago Bernabéu, y con él se reconfiguró por completo el panorama de LaLiga. La derrota en semifinales de Copa del Rey, no solo supuso un revés para Imanol Alguacil y su plantilla, sino que devolvió al campeonato liguero unas plazas europeas que ahora son codiciadas por al menos ocho equipos. El cambio de escenario no pudo llegar en mejor momento para quienes venían merodeando la zona media con aspiraciones realistas.
La clave está en que los dos finalistas del torneo del KO tienen casi asegurado su pase a la próxima Champions League. Esto libera un acceso directo a Europa que ya no dependerá de la Copa, sino de la clasificación liguera. En consecuencia, clubes como el Athletic Club, ya instalado entre los cinco primeros, afianzan su futuro europeo, mientras otros como el Betis o el Rayo Vallecano ven más factible entrar en la Europa League o incluso en la Conference League, según el reparto final de puntos.

Rayo y Celta lideran la nueva carrera hacia Europa
Con el mapa redefinido, la pelea por los puestos continentales es más intensa que nunca. Rayo Vallecano y Celta de Vigo, ambos con 40 puntos, marcan ahora la frontera entre el éxito europeo y la incertidumbre doméstica. A ellos se suma el Mallorca, que también iguala en puntuación, en un triple empate que promete emociones fuertes en cada jornada restante. La igualdad en la tabla da pie a todo tipo de escenarios, desde remontadas inesperadas hasta descalabros dolorosos.
Por detrás, equipos como Sevilla, Getafe, Girona y Osasuna mantienen vivas sus aspiraciones. Todos ellos están separados por un margen mínimo, lo que garantiza un final de curso de alto voltaje. Incluso el Espanyol, con un partido menos, y el Valencia CF, que hasta hace poco luchaba por evitar el descenso, han entrado tímidamente en la conversación. La pelea por Europa se ha democratizado, y ya no hay margen para el error.
Un final de temporada donde todos se juegan algo
Salvo el Real Valladolid, que parece haberse quedado sin respuestas, los otros 19 equipos del campeonato están inmersos en sus propias cruzadas, la permanencia, la gloria europea o ambas. El reparto de objetivos es tal, que cada partido restante tiene implicaciones directas en la clasificación general. Lo que hace apenas unas semanas parecía una Liga definida, ahora se transforma en un campo de batalla abierto.
El adiós copero de la Real Sociedad ha sido el desencadenante de una Liga más emocionante que nunca. No se trata solo de ver quién levantará el trofeo o quién bajará a Segunda, sino de entender que cada punto puede valer Europa. Y con nueve jornadas por delante, nadie puede bajar los brazos. Se viene un cierre de temporada de alta tensión, con más clubes que nunca soñando en grande.