La futbolista del Real Madrid y la Selección Española responde con firmeza a los ataques ideológicos que recibe en redes sociales
Athenea del Castillo, jugadora del Real Madrid y de la Selección Española, ha alzado la voz ante los constantes ataques que recibe a través de redes sociales. En las últimas semanas, la internacional ha sido objeto de burlas y comentarios despectivos que la vinculan con ideologías políticas, apelativos como “Athenea del Caudillo” o referencias a su posición en el campo como “extrema derecha”.
La respuesta de la jugadora cántabra no ha tardado en llegar, y lo ha hecho desde la convicción y el respeto. “No me van a ofender por decir lo que pienso. No me avergüenzo de tener valores y defenderlos con libertad. Lo que hago en el campo no tiene que ver con ideologías”, ha señalado con determinación en declaraciones recogidas por distintos medios deportivos.
El fútbol, escenario de debates sociales
La figura de Athenea ha quedado expuesta en medio de una creciente polarización en el ámbito deportivo. Su compromiso, entrega y rendimiento sobre el terreno de juego están fuera de toda duda, pero los ataques personales, muchas veces anónimos, han tratado de empañar su imagen. El problema trasciende lo futbolístico: se está utilizando a las jugadoras como armas arrojadizas en debates ideológicos, desviando el foco de lo realmente importante.
El entorno de la jugadora ha transmitido su malestar ante la falta de respeto y el uso de etiquetas políticas fuera de lugar. La futbolista ha dejado claro que seguirá centrada en su carrera, sin dejarse intimidar por quienes pretenden marcar su discurso o su identidad.

Referente deportivo frente al ruido
A sus 23 años, Athenea del Castillo se ha consolidado como una de las figuras más prometedoras del fútbol español. Su papel clave en el Real Madrid y su influencia creciente en la Selección la convierten en una referente tanto dentro como fuera del campo. Su valentía al enfrentarse públicamente a una ola de descalificaciones demuestra que no sólo destaca por su juego, sino también por su carácter.
La polémica no ha hecho más que reforzar el respaldo de sus seguidores y compañeras, que ven en ella un ejemplo de integridad. Mientras algunos pretenden utilizarla para agitar banderas que no le corresponden, Athenea se mantiene firme: su prioridad es el fútbol, y su discurso, el respeto.