El equipo de la franja vive un momento dorado y confía en que su técnico continúe guiando un proyecto ambicioso
El Rayo Vallecano está escribiendo una de las páginas más ilusionantes de su historia reciente. Con su última victoria frente al Alavés, los franjirrojos han alcanzado los 40 puntos en LaLiga EA Sports y se han metido de lleno en la lucha por los puestos europeos. Empatados con equipos como Celta y Mallorca, los de Íñigo Pérez están demostrando que soñar con Europa no es una utopía, sino una meta cada vez más real.
El crecimiento del Rayo no es casual. Es el reflejo de un trabajo serio, cohesionado y liderado por un técnico joven que ha sabido conectar con el vestuario y con la grada. Íñigo Pérez, en su primera gran experiencia como primer entrenador, se ha consolidado como una de las grandes revelaciones del fútbol español esta temporada. Su filosofía valiente, su cercanía con los jugadores y su lectura táctica han disparado la ilusión en Vallecas.
Renovación a la vista: un sí mutuo que ilusiona al rayismo
Desde la dirección deportiva tienen clara una cosa: Íñigo Pérez es el entrenador ideal para este proyecto. Por eso, las conversaciones para su renovación ya han comenzado y avanzan a buen ritmo. Todo apunta a que pronto habrá acuerdo para asegurar la continuidad del técnico navarro, que se siente valorado y cómodo en un entorno que respira fútbol por los cuatro costados.
David Cobeño, director deportivo del club, fue rotundo hace unos días: “Me gustaría que siguiera. A mí, al cien por cien de la hinchada, a la directiva y al propio Iñigo. La predisposición es total. Ojalá podamos firmarlo pronto”. Las sensaciones dentro del club son muy positivas, y hay confianza absoluta en que Pérez seguirá liderando el futuro franjirrojo.
En cuanto a los rumores que lo situaban en el radar de Osasuna, tanto el club como el propio entrenador los han zanjado con claridad y elegancia. Íñigo Pérez dejó claro que su compromiso está con el Rayo y que se siente agradecido por la oportunidad que se le ha brindado. Un gesto que ha reforzado aún más su figura dentro del club.

Un proyecto que crece sin límites
El Rayo ya ha empezado a sentar las bases del futuro. Ha renovado a jugadores clave como Álvaro García o Nteka, y ha incorporado refuerzos como Matías Batalla, que está siendo fundamental en el esquema del técnico. El objetivo ahora es consolidar este grupo y seguir creciendo paso a paso, pero con la mirada puesta en Europa.
La continuidad de Íñigo Pérez sería el pilar definitivo para afianzar un proyecto que conecta con la esencia de Vallecas: trabajo, humildad, ambición y valentía. Con su energía en el banquillo y el empuje de una afición incansable, el Rayo no se conforma con quedarse a las puertas. Quiere entrar de lleno en el mapa continental y dejar su huella. La historia está en marcha. Y todo apunta a que este Rayo aún tiene muchas páginas por escribir.