La ciudad vive con entusiasmo la recta final de dos aventuras europeas que podrían desembocar en una celebración conjunta sin precedentes. El Athletic Club, en cuartos de la Europa League, y el Bilbao Basket, finalista de la Europe Cup
En Bilbao se respira algo distinto. El pulso de la ciudad late al ritmo de la ilusión colectiva, con el Athletic Club y el Bilbao Basket acariciando la gloria en Europa. Ambos clubes están protagonizando campañas memorables y mantienen viva una expectativa que ya trasciende lo deportivo. La posibilidad de ver dos títulos continentales en la misma temporada ha encendido todas las alarmas de felicidad.
El equipo de fútbol no se conforma con haber llegado hasta aquí. La Europa League se ha convertido en el gran objetivo rojiblanco. Tras una eliminatoria sufrida ante la Roma, ahora se enfrentan al Rangers en cuartos de final, con un premio mayor en el horizonte, jugar la final en su propio templo, San Mamés. Una motivación extra para un vestuario que sueña con hacer historia en casa.

El milagro del Bilbao Basket y un título que ya se siente cercano
Por su parte, el Bilbao Basket ha dado un giro impensado a su temporada. Lo que parecía una campaña de transición se ha transformado en un viaje épico. Tras una remontada histórica, el equipo ha llegado a la final de la Europe Cup, donde se medirá al PAOK griego. En la cancha y en las gradas se respira la sensación de que todo es posible cuando hay fe y talento.
No sería descabellado imaginar que Bilbao se convierta en capital del deporte europeo por unos días. El Ayuntamiento ya sopesa la logística de una doble celebración con dos gabarras, una para los leones y otra para los hombres de negro. Sería un hecho sin precedentes, un homenaje flotante que recorrería la ría con miles de gargantas coreando el nombre de sus ídolos.
Abril puede marcar un antes y un después en la historia deportiva de bilbao
Nunca antes la ciudad se había enfrentado a una oportunidad tan simbólica. Una victoria de ambos equipos no solo llenaría de orgullo a la afición, también reforzaría el vínculo emocional que une a Bilbao con su deporte. Cada pase, cada canasta, cada gol puede marcar el camino hacia una fiesta compartida que quedaría en la memoria colectiva para siempre.
Mientras tanto, las calles comienzan a vestirse de esperanza. El Athletic ya sacó a la gabarra la pasada temporada y este año quieren repetir hazaña. Por su parte, el Bilbao Basket quiere unirse a la fiesta y están ya a tan solo un paso de conseguir un gran título. Un título que ilusiona, y mucho, a una afición que ya está muy orgullosa de los suyos.