El director del equipo Red Bull Racing fue decisivo a la hora de referirse al proceso de los coches de sus pilotos
En unas recientes declaraciones para algunos medios de comunicación se conoció que el director del equipo Red Bull, Christian Horner se refirió al coche de Max Verstappen al decir que no ve ningún problema en su estilo de conducción afirmando que es natural que el equipo ofrezca más prioridades a las preferencias del piloto neerlandés.
Y es que Max Verstappen tiene un estilo de conducción y unas preferencias de reglaje muy particulares, que a menudo difieren significativamente de las de sus compañeros de equipo. Esto hace que sea especialmente difícil para los demás adaptarse al coche junto a él. Unas declaraciones que sin duda generaron mucha polémica entre sus aficionados.

Las estrategias ya conocidas de la escudería austriaca para mejorar en las carreras de Max Verstappen
“Max es bastante específico sobre lo que quiere de un coche para hacerlo rápido”, dijo Horner en el Circuito Internacional de Shanghai. “Por lo general, el coche tiene un tren delantero muy positivo, una entrada en curva muy cerrada y, por supuesto, la consecuencia de ello es que la parte trasera del coche se desestabiliza y eso, para un piloto, es tremendamente desconfiado”.
Además, Horner aprovechó el momento para referirse al coche de Max: “No se puede tener confianza si tienes un tren trasero flojo en estos coches al entrar en las curvas, y ahí es donde Verstappen se destaca”. “Ahí es donde sabes que es capaz de vivir en un buen límite de adherencia. Y no para de pedir cada vez más delantera al coche”, explicó.
El importante papel de apoyo de Liam Lawson junto al piloto neerlandés
Horner, por su parte, subraya que es natural que el equipo siga las indicaciones de su piloto más rápido y modele el desarrollo del coche en consecuencia. “Siempre vas a seguir la dirección de tu piloto más rápido. Liam tiene que ser capaz de ver la carcasa de la caja de cambios de Max en la parrilla y su alerón trasero en la distancia al final del Gran Premio”.
Cabe recordar que, el ex campeón del mundo Jacques Villeneuve también lo señaló recientemente. Explicó que Verstappen prefiere los coches con un frontal muy afilado, lo que le permite un manejo extremadamente preciso. Sin embargo, Villeneuve señaló que este tipo de coches rara vez se diseñan porque la mayoría de los pilotos tendrían dificultades para controlarlos de forma consistente.