El equipo disputará la final de la FIBA Europe Cup ante el PAOK de Salónica, con la ida fijada para el 16 de abril en el Bilbao Arena y la vuelta el 23 del mismo mes en Grecia
La cuenta atrás ha comenzado para el Surne Bilbao Basket, que afronta una final histórica en la FIBA Europe Cup con la oportunidad de levantar su primer trofeo continental. El rival será el PAOK de Salónica, un club griego con mucha tradición y que tampoco conoce lo que es ganar esta competición. La eliminatoria se decidirá en dos encuentros, el 16 de abril en Bilbao y el 23 en Grecia, ambos a las 20:30 horas, con el título en juego.
El ambiente en Miribilla ya comienza a calentarse. La afición bilbaína se prepara para vivir una noche mágica en el Bilbao Arena, donde el equipo espera repetir la intensidad que le permitió eliminar al Dijon. Aquella noche, con un pabellón encendido, el equipo firmó un 97-68 que borró los 19 puntos de desventaja acumulados en la ida y catapultó al conjunto vasco a una final soñada.

PAOK se crece fuera de casa y amenaza con su espíritu de remontada
El camino del PAOK hasta la final tampoco ha sido sencillo. El conjunto heleno cayó en su primer partido frente al Cholet Basket (88-89), pero firmó una remontada de alto voltaje en suelo francés, donde se impuso 88-90 tras una prórroga agónica. La capacidad del equipo griego para resistir bajo presión lo convierte en un rival temible y con argumentos sólidos para pelear hasta el final.
Ambos equipos llegan con el cartel de justos finalistas y con trayectorias que reflejan superación y carácter competitivo. Será la primera vez que Bilbao y PAOK se enfrenten en una final europea, y la expectación es máxima. La eliminatoria promete un duelo de estilos, la intensidad defensiva de los bilbaínos frente al juego físico y rápido de los griegos. El equilibrio será mínimo y cada posesión contará como oro puro.
Europa pone los ojos en Bilbao: donde todo está listo para soñar
Más allá del resultado, esta final simboliza el regreso del baloncesto bilbaíno al primer plano internacional. Tras años de trabajo silencioso y reconstrucción institucional, el club ha vuelto a ilusionar a su gente con un proyecto serio, competitivo y con identidad. Lograr el título sería la recompensa perfecta para una temporada impecable en Europa.
La ciudad ya respira baloncesto. Desde los más jóvenes hasta los veteranos de la grada, todos empujan hacia una sola dirección, escribir una nueva página en la historia del club. Con el Bilbao Arena como fortaleza y la ambición como bandera, el Surne Bilbao Basket tiene la gran oportunidad de tocar el cielo europeo.